| Nosotros...
Interpelados por la invitación
a conciliar y a descubrir llamadas de Dios en los signos de
los tiempos, Cáritas aborda con mirada renovada uno
de los procesos más significativos de nuestro mundo
en cambio: la presencia creciente de inmigrantes entre nosotros.
Las migraciones han interpelado a la comunidad cristiana desde
sus orígenes: cómo situarse ante una cultura
distinta, cómo acoger a los que vienen de lejos y llegan
con otros valores y tradiciones, cómo integrar en la
vida comunitaria las diferencias.
Sin embargo, el aumento de la presión
migratoria en Europa está provocando un considerable
desconcierto entre las administraciones y los responables
políticos que en nuestro país se refleja en
la inestabilidad de un marco legal y administrativo adecuados
tal y como se desprende de los sucesivos cambios y modificaciones
que ha ido sufriendo la Ley de Extranjeria.
El impacto del proceso migratorio en
las actividades de Cáritas es cada vez mayor a pesar
de que el trabajo con personas inmigrantes se viene realizando
desde hace ya bastantes años. Pero el nuevo contexto
global requiere mirar y responder a la realidad de una forma
adecuada estando atentos a los continuos cambios y así
poder responder a la llamada evangélica universal de
construir un mundo donde no haya judío ni griego;
ni esclavo ni libre; ni hombre ni mujer (Ga 3, 28).
Los sucesos del 11 de septiembre de
2001 en Nueva York y del 11 de marzo de 2004 en Madrid, han
convulsionado el contexto social nacional e internacional,
generando miedos y reticencias respecto del colectivo de las
personas migrantes en su conjunto de forma injusta. Esto nos
afecta especialmente a las Islas Canarias, donde vivimos el
fenómieno de la inmigración desde el punto de
vista de la llegada de personas que simplemente buscan una
mejoría en sus vidas, y que se arriesgan a perderlo
todo por un sueño.
Es necesario rescatar la riquez de
todas estas personas procedentes de otros países que
ya están conviviendo entre nosotros y están
colaborando al desarrollo de una sociedad común.
Cáritas hace una apuesta clara
y firme por estar presente en la realidad y estar donde están
los últimos, como expresaba en la campaña institucional
del pasado año.
Ahora, Cáritas quiere llamar
la atención de la comunidad cristiana y de la sociedad
en general sobre el nuevo contexto social en el que nos movemos
y la necesidad de construir un modelo de sociedad plural e
integrador de todas las personas para lograr una convivencia
basada en la paz, la justicia y el respeto al otro.
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